El presidente de Colombia Fintech habló sobre las claves para que las personas puedan salir de este tipo de créditos ilegales.
A diario, en Colombia son expuestos casos en los que ciudadanos afirman tener problemas económicos que los obligaron a pedir un préstamo con ‘gota a gota’, como se le conoce de manera coloquial a los créditos ilegales que realizan civiles o estructuras delincuenciales bajo métodos de cobranza con tasas de interés por encima de las regulares.
Es por ello que Colombia Fintech realizó un estudio con el que buscó conocer de mejor manera la realidad de las personas que están siendo afectadas tras pedir un préstamo a un ‘gota a gota’.
En conclusión, se afirma que en Colombia la inclusión financiera sigue sin beneficiar a todas las poblaciones, puesto que, aunque más del 95% de los adultos cuenta con un producto financiero, el 79% de las transacciones en el país se siguen haciendo con efectivo.
De la misma forma, Colombia Fintech menciona que tener una cuenta bancaria no significa estar incluido en el sistema, ya que menos del 40% de los ciudadanos logra acceder a algún tipo de financiamiento formal, lo que los lleva a pedir créditos informales.
Más del 30% de los colombianos está atrapada con los ‘gota a gota’

De acuerdo con Colombia Fintech, el 37% de los adultos en el país tiene problemas con créditos informales, tanto presenciales como digitales, reconociendo que en los últimos años se han creado alternativas mediante aplicaciones en las que los usuarios pueden solicitar préstamos informales en los que terminan siendo acosados mediante mensajes intimidantes.
Al respecto, en el estudio se habla de las claves que deberían registrarse en el país para combatir estas problemáticas, lo que incluye bajar las cargas tributarias que desincentivan la formalización, como las retenciones sobre pagos digitales y el Gravamen a los Movimientos Financieros (4×1.000).
En el estudio se propone un desmonte progresivo a ocho años con una reducción anual del 0.05 %, lo que permitiría que cerca de dos millones de microempresas adopten métodos de pago digitales e ingresen al circuito financiero formal.
Otro de los debates planteados por el gremio gira en torno a la tasa de usura, puesto que se habla de la necesidad de evaluar cómo se calcula la Tasa de Interés Bancario Corriente y se propone separar la tasa límite para créditos de consumo y ordinarios, que actualmente se evalúan bajo un mismo tope.
Con estos cambios se podrían desbloquear más de 10 billones de pesos adicionales en financiamiento para sectores que hoy son rechazados por la banca tradicional y terminan recurriendo al gota a gota. Por último, se habla de acelerar los cronogramas del Sistema de Finanzas Abiertas (open finance) para eliminar las asimetrías de información, promover licencias proporcionales al riesgo de cada entidad y reglamentar el mercado cripto, que mueve cerca de 44.200 millones de dólares al año en el país.


