El doctor Bayter, reconocido en redes sociales por compartir recomendaciones sobre alimentación y bienestar, volvió a generar debate tras referirse al ayuno prolongado como una posible estrategia frente al cáncer.
Sus declaraciones despertaron críticas, especialmente por los riesgos que podría representar esta práctica para personas que atraviesan la enfermedad.
Durante su intervención, el creador de contenido aseguró que estaría dispuesto a someterse a varios días sin comer si recibiera un diagnóstico de cáncer, una afirmación que fue cuestionada por profesionales de la nutrición debido a la falta de evidencia que permita presentar el ayuno como un tratamiento para eliminar tumores.
“Yo estoy en desacuerdo completamente con hacer ayunos mayores de 24 horas, a menos de que yo tenga cáncer. Si yo tengo cáncer sí hago ayuno hasta de 5 días para tratar de matar las células cancerígenas”, manifestó Bayter.
Nutricionista advirtió sobre los riesgos del ayuno prolongado
Uno de los expertos que reaccionó a estas afirmaciones fue el nutricionista Juan Meza, que explicó que los posibles efectos del ayuno estudiados en determinados contextos clínicos no significan que dejar de comer durante varios días pueda curar el cáncer.
“Lo que la ciencia ha probado es que ayunos cortos y controlados, de 24 a 72 horas, bajo supervisión médica y junto con quimioterapia, pueden ayudar a proteger las células sanas”, señaló Meza.
El especialista también precisó que algunas investigaciones exploran si estas intervenciones pueden modificar la respuesta de las células a determinados medicamentos, pero eso no demuestra que el ayuno por sí solo destruya las células malignas.
“Eso no es lo mismo que: ‘ayunar varios días mata el cáncer’”, enfatizó.
Meza agregó que los tumores pueden adaptarse a condiciones de escasez energética, por lo que no es correcto asumir que dejar de comer los elimina.
Además, advirtió que la restricción prolongada de alimentos puede provocar pérdida de masa muscular, debilitar al paciente y agravar la caquexia, una condición asociada con pérdida de peso e inflamación que afecta especialmente a algunas personas con cáncer.

