Histórico. Esa es la palabra que describe toda la jornada correspondiente a la segunda vuelta presidencial llevada a cabo en Brasil durante el domingo 25 de octubre. Con el 99,90% de las mesas escrutadas, Luiz Inácio Lula da Silva (del Partido de los Trabajadores – PT), superó con el 51,7% de votos a Flavio (del Partido Liberal – PL) y se consagró como presidente de Brasil por cuarta vez en la historia, en un balotaje tenso desde los primeros reportes emitidos por las autoridades electorales del país vecino.
El candidato progresista tenía un panorama adverso al término de la primera vuelta, pues llegó al balotaje con una desventaja respecto de su rival electoral: logró 64.255.891, frente a los 59.825.984 obtenidos por el ultraderechista.
Incluso, días antes de la segunda vuelta, las principales encuestadoras, como Polymarket, daban un 77% de probabilidades de un triunfo para el hijo del expresidente Jair Bolsonaro, aunque no descartó una sorpresa. Otras firmas, como Quaest, daban un «empate técnico» y un aumento de los votantes indecisos. En total, de 17 firmas, 16 daban por ganador a Bolsonaro.
La jornada estuvo marcada por las fuertes lluvias en buena parte de Brasil, manifestaciones en las calles a favor de ambos candidatos, denuncias por falta de buses en Salvador de Bahía para el transporte de ciudadanos que querían (y debían) ejercer el voto, y una guerra de memes en redes sociales, muchos de ellos hechos con IA. A esta tendencia se unió la campaña y simpatizantes de Lula, y esto fue un factor clave en su titánica victoria.
Dichos problemas de transporte hicieron que la justicia brasileña decidiera extender la jornada de votaciones por dos horas más. Pasadas las 5:00 de la tarde (hora de Colombia) empezaron a emitirse los primeros boletines con una leve ventaja de Lula sobre Bolsonaro; sin embargo, el aspirante del PL tomó la delantera, hasta las 6:20 de la tarde, cuando ambos candidatos tenían el 50% de los votos.

Posteriormente, Lula empezó a tomar distancia hasta sacarle más de 3 millones de votos a su oponente. Y pasadas las 7 de la noche, medios locales ratificaron el triunfo del candidato de izquierda, su reelección y su cuarto periodo en el poder: Luiz Inácio Lula da Silva se convirtió en el primer candidato en la historia de Brasil en ganar en segunda vuelta luego de perder la primera.
Tras confirmarse su victoria, líderes de la región felicitaron a Lula por el hito alcanzado. Gustavo Petro e Iván Cepeda (Colombia), Gabriel Boric (Brasil), Claudia Sheinbaum Pardo (México) y Alberto Fernández (Argentina) fueron algunos que celebraron la victoria progresista.
«Viva la democracia, ganó el pueblo de Brasil. ¡Felicidades presidente Lula!«, escribió la presidenta de México en su cuenta de X.

Por su parte, Flávio Bolsonaro no reconoció el triunfo de Lula da Silva y denunció supuestos hechos de fraude durante la jornada del domingo. «Lo que tengo que decir ahora es que es imposible reconocer estas elecciones en el contexto de cómo sucedieron las cosas, y voy a solicitar la anulación de las elecciones. No voy a aceptar que las reglas de juego hayan sido cambiadas mientras se estaban jugando por los amigos de Lula en el Tribunal Superior Federal», dijo el derechista en una alocución posterior a la jornada electoral.
Algunos datos relevantes que dejó la jornada electoral:
Votos por Luiz Inácio Lula da Silva: 64.255.541 (51,79 %)
Votos logrados por Flávio Bolsonaro: 59.825.679 (48,21%)
Votos nulos: 4.143.791
Región con mayor porcentaje de población a favor de Lula: Piaui (1.653.989, 75%9)
Región con mayor porcentaje de población a favor de Bolsonaro: Roraima (219.675, 72,5%)

