En el marco de las investigaciones adelantadas por la Fiscalía General de la Nación, Rodrigo Tovar Pupo, conocido como alias Jorge 40 y excabecilla del Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), aceptó su responsabilidad penal en 22 hechos delictivos que dejaron un saldo de 145 víctimas en el departamento del Cesar entre los años 1999 y 2005.
El procesado se acogió al mecanismo de sentencia anticipada bajo los parámetros de la Ley 600 de 2000 ante un fiscal de la Dirección Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos. Tovar Pupo reconoció su autoría en los delitos de homicidio en persona protegida, secuestro, tortura, desaparición forzada y desplazamiento forzado perpetrados en Valledupar y otros municipios de la región.

Dentro de los expedientes aceptados por el exjefe paramilitar figuran cinco masacres: el ataque en el corregimiento La Meza (Valledupar) en diciembre de 1999, que dejó cinco muertos; el crimen en Los Tupes (San Diego) en mayo de 2001, con seis víctimas; las incursiones simultáneas en los barrios Bello Horizonte y Divino Niño de Valledupar en enero de 2001, con nueve asesinatos; y la incursión armada en Lamas Verdes (Curumaní) en diciembre de 2005, donde 20 personas perdieron la vida.
Asimismo, la investigación puso de manifiesto el impacto sobre las comunidades étnicas de la Sierra Nevada, documentando el homicidio de 20 integrantes de los pueblos indígenas Kankuamo y Arhuaco, entre quienes se encontraban líderes comunitarios y menores de edad. De acuerdo con el ente investigador, estas acciones formaron parte de un plan sistemático para amedrentar a la población civil que se oponía a la presencia de las AUC, provocando la destrucción de viviendas, el despojo de bienes y el debilitamiento de sus prácticas culturales y organizativas.
Tras la formalización del reconocimiento de cargos por parte de Rodrigo Tovar Pupo, la actuación procesal será enviada a un juzgado penal especializado para que se emita la condena y la sanción correspondiente.

