Autoridades locales, regionales, nacionales y voluntarios continúan haciendo esfuerzos para controlar completamente las llamas y determinar las causas de la emergencia en el cerro San Carlos.
Ante la emergencia ocurrida por el grave incendio forestal en el cerro San Marcos, las autoridades locales y equipos de voluntarios han sumado ayudas para extinguir completamente las llamas tras el hecho ocurrido el domingo 20 de septiembre. El presidente Abelardo de la Espriella anunció en un trino que “todas las capacidades del Estado están desplegadas” y que la Fuerza Aeroespacial Colombiana estaba operando en la zona junto con organismos de emergencia.
Horas después de esa publicación, el gobernador de Boyacá, Carlos Amaya, respondió al primer mandatario y solicitó aumentar la capacidad de ayuda ante la magnitud del incendio. “Señor Presidente, necesitamos más helicópteros, más máquinas y más personal en tierra. Cada minuto cuenta para contener las llamas y evitar que el fuego siga avanzando. Es muy importante que el Gobierno nacional refuerce cuanto antes la operación en Villa de Leyva”, expresó en su cuenta de X.

En horas de la mañana del lunes 21 de septiembre, Amaya compartió un reporte y detalló que pasadas las 6 de la mañana se realizó el primer recorrido en helicóptero sobre el cerro, con el fin de determinar dónde hacer las descargas de agua que permitan controlar totalmente las llamas. Horas más tarde, entregó un balance tras estar en el Puesto de Mando Unificado instalado para monitorear la emergencia.
“De alguna manera, la situación de emergencia en los alrededores de Villa de Leyva está controlada. Tenemos todas las capacidades para que no se presente ninguna situación en el casco urbano o alguna vivienda. Tenemos un patrimonio, no de los boyacenses sino de los colombianos que se está afectando”, indicó Amaya, por lo que solicitó mayor apoyo aéreo para aumentar el nivel de descargas de agua sobre los suelos afectados por el fuego.
Asimismo, informó que el apoyo en tierra está compuesto por 150 efectivos del Ejército Nacional, 65 de la Policía, 14 del Cuerpo Oficial de Bomberos; 20 unidades de la Cruz Roja; 64 de la Defensa Civil, y 40 de la Gobernación de Boyacá, así como 400 voluntarios civiles.

“Vamos a trabajar con toda nuestra fuerza y de todo corazón para controlar por completo este incendio, las condiciones meteorológicas nos están ayudando”, manifestó el mandatario local, mientras avanzan las investigaciones para determinar las causas reales del incendio.


