Daniel Lozano habló con Open Medios sobre los retos que ha tenido al intentar hacer que el tejo crezca en Colombia.
El man del tejo, que busca convertir esta disciplina en un deporte olímpico, habló sobre las excusas que ha escuchado por parte de cercanos y de seguidores que han comenzado a conocer más sobre la disciplina.
«Sepamos dónde están nuestras canchas; estoy seguro de que en su barrio hay. Hagamos ese reconocimiento y acerquémonos; los dueños de estos sitios no la han pasado bien porque los jóvenes no han estado en el gasto. Vayan al sitio que les quede más cerca, con el que tengan más afinidad, pero vayan».
Para Daniel, uno de los retos más difíciles es enseñarles a los puristas del deporte que no es necesario saber por completo el reglamento para jugar tejo, puesto que esto puede hacer que las personas que no conocen del juego se alejen de la disciplina por desconocimientos.
«Es muy sencillo, miremos qué pasa con los niños cuando comienzan a aprender a jugar fútbol; nadie les dice que no pueden jugar hasta que no sepan cómo funciona un fuera de juego. Es lo mismo que deberíamos hacer con el tejo: ayudemos a que la gente haga su primera mecha».
En ese sentido, Lozano opinó que, en su concepto, es ideal que los jóvenes y las personas que no han jugado tejo lo puedan hacer de manera recreativa para poderse involucrar de una mejor manera a la disciplina.
«Ellos dicen que si uno no habla de lo reglamentario, no se puede hablar de tejo, que lo estoy degradando, y ahí vamos a estar siempre en desacuerdo. Creo que el tejo es tan poderoso que nos permite aprovecharlo como una plataforma para crear más cosas. Los entiendo, pero no es la manera de llegar a la gente que no está jugando tejo. Creo que se puede arrancar con algo recreativo con los amigos».