La historia sentimental de Alina Lozano y Jim Velásquez volvió a generar comentarios en redes sociales.
Esta vez, la controversia surgió por las versiones que ambos han compartido sobre las ceremonias que realizaron durante su relación y, especialmente, por la validez que tuvo el matrimonio que anunciaron públicamente.
Después de que el creador de contenido explicara que nunca estuvieron casados legalmente, la actriz decidió responder durante una entrevista con el periodista de entretenimiento Carlos Ochoa. Allí cuestionó la manera en que su expareja ha presentado el tema y defendió su propia interpretación de lo que vivieron.
Lozano consideró que Velásquez estaría utilizando expresiones llamativas para despertar la curiosidad de los usuarios y conseguir reproducciones, antes de aclarar que se trató de una ceremonia simbólica.
“Eso lo está diciendo mi ex. Siento que está utilizando las frases gancho virales para que la gente llegue y después terminar diciendo que fue algo simbólico, que fue una bendición, lo cual es cierto”, manifestó.
Uno de los puntos que más llamó la atención de su respuesta fue la referencia al sacerdote que participó en una de las celebraciones. Frente a los comentarios sobre la naturaleza de aquella ceremonia, la actriz fue enfática al defender que no se trataba de una representación.
“El cura no era actor, era un cura de verdad”, afirmó, al recordar el evento que compartieron con sus seguidores y al que asistieron numerosos invitados.
La discusión comenzó después de que Jim Velásquez publicara un video en el que explicó que las ceremonias que realizaron no constituyeron un matrimonio con efectos legales. Según su versión, ninguno firmó un acta matrimonial, por lo que tampoco tuvieron que adelantar un divorcio formal después de terminar la relación.
El influenciador también sostuvo que la decisión de no formalizar legalmente la unión buscaba evitar posibles especulaciones relacionadas con una eventual repartición de bienes o intereses económicos.
En su explicación, señaló que la celebración más grande, a la que asistieron más de 200 personas y en la que participó un sacerdote católico, correspondió a una bendición simbólica, sin efectos civiles ni eclesiásticos.
Sin embargo, Lozano dejó claro que no comparte completamente esa interpretación. Para ella, la ceremonia que realizaron en Cartagena tuvo un significado especial y representó un compromiso real desde su perspectiva personal.
“Sí nos casamos y para mí el matrimonio verdadero fue el de Cartagena, yo lo quería así”, expresó durante la conversación con Carlos Ochoa.
La polémica también revive las diferencias que ambos han expuesto desde que confirmaron el final de su relación. En ocasiones anteriores, la actriz cuestionó que Jim hablara del tema meses después de la separación y mencionó el dinero que, según ella, habría generado la mediática celebración.

