Las modificaciones buscan optimizar la labor de los entes de control y garantizar mayor eficiencia en las etapas preliminares del proceso judicial.
Se conoció lo que sería la búsqueda del Gobierno De la Espriella para cambiar el Código de Procedimiento Penal e introducir figuras clave como la imputación facultativa y modificaciones sustanciales en los plazos con los que cuenta la Fiscalía General de la Nación para adelantar sus investigaciones.
De acuerdo con lo reportado por La FM, estas medidas buscan modernizar la actuación de los operadores judiciales y agilizar la resolución de los casos en los despachos del país.
El núcleo de la reforma se centrará en flexibilizar y optimizar las etapas iniciales del proceso penal, permitiendo que la Fiscalía disponga de herramientas más eficientes para priorizar investigaciones complejas.

Con la implementación de estos nuevos plazos, se establecerían términos precisos para la formulación de cargos y el desarrollo de las indagaciones preliminares, respondiendo a los históricos reclamos sobre congestión judicial y vencimiento de términos que afectan la eficacia del sistema.
Asimismo, la introducción de la imputación facultativa busca redefinir la dinámica entre los fiscales y los jueces de control de garantías, otorgando un margen operativo que optimiza los recursos institucionales sin descuidar las garantías procesales de los ciudadanos investigados.
Esta figura pretende enfocar los esfuerzos del Estado en aquellas conductas punibles de mayor impacto social, evitando la saturación de los estrados judiciales con casos que pueden gestionarse mediante otros mecanismos alternativos.
Defensores de derechos humanos, académicos y juristas han señalado que el éxito de esta reforma dependerá de la capacidad logística y tecnológica de la Fiscalía, así como del compromiso presupuestal para fortalecer las fiscalías delegadas en las regiones.


