El Gobierno nacional activa el mecanismo financiero destinado a acelerar las obras de infraestructura, vivienda y recuperación económica en las zonas afectadas por el sismo.
El Gobierno nacional dio vía libre a la puesta en marcha del denominado Fondo Milagro, un mecanismo financiero de carácter estratégico diseñado para coordinar, financiar y acelerar las labores de reconstrucción integral en las zonas del país que resultaron devastadas tras el impacto de un fuerte terremoto.
De acuerdo con lo informado por el Gobierno nacional, la iniciativa busca superar los cuellos de botella institucionales y presupuestales que tradicionalmente retrasan la recuperación de la infraestructura pública y privada en situaciones de desastre.

La activación de este fondo especial contempla un plan de acción prioritario enfocado en tres ejes fundamentales: la edificación y mejoramiento de viviendas destruidas o averiadas, la rehabilitación de la red vial terciaria y principal que conecta a las regiones afectadas y el restablecimiento de los servicios públicos esenciales como acueductos, redes eléctricas y centros educativos.
La estrategia pretende garantizar que las familias damnificadas superen la fase de albergues temporales y reciban soluciones habitacionales definitivas en el menor tiempo posible.
Asimismo, el esquema operativo del Fondo Milagro incorpora mecanismos estrictos de veeduría y transparencia para asegurar que los recursos lleguen de manera directa a los territorios damnificados, evitando la dispersión burocrática y los sobrecostos en la contratación. Para ello, se ha dispuesto una articulación directa entre los gobiernos locales, las autoridades departamentales y las carteras ministeriales encargadas de la gestión del riesgo y la infraestructura.
Expertos en gestión de desastres han señalado que la efectividad de esta herramienta dependerá de la agilidad en el desembolso de los presupuestos y de la capacidad técnica de los municipios para ejecutar los proyectos de obra civil. Para el Estado, el funcionamiento de este fondo representa una prueba de fuego para los protocolos de respuesta estatal ante emergencias mayores, buscando consolidar un modelo de atención oportuna que devuelva la estabilidad socioeconómica a las poblaciones vulnerables del territorio nacional.


