Las autoridades en Bogotá alertaron sobre una problemática silenciosa pero de proporciones alarmantes tras confirmarse el registro de más de mil casos de abandono de personas mayores durante el primer semestre del año. La situación pone en evidencia una crisis humanitaria y social que afecta de manera directa a los ciudadanos de la tercera edad, quienes en múltiples ocasiones terminan desprotegidos por parte de sus propias familias o entornos cercanos en diferentes localidades de la capital.
De acuerdo con los reportes entregados por entidades de control y centros asistenciales, la gran mayoría de estas alertas se concentran en hospitales, espacios públicos y viviendas donde los adultos mayores son dejados sin ningún tipo de asistencia económica, médica o emocional.
Los casos evidencian un patrón de vulnerabilidad en el que las personas longevas sufren las consecuencias del deterioro físico sumado a la indiferencia de sus allegados, quienes eluden las responsabilidades básicas de cuidado y convivencia familiar.

Las organizaciones dedicadas a la defensa de los derechos de la población mayor han señalado que este fenómeno constituye una forma de violencia intrafamiliar y psicológica grave. A pesar de los programas institucionales existentes para brindar albergue temporal y atención prioritaria, los recursos suelen resultar insuficientes frente al volumen creciente de abuelos que ingresan a las redes de protección estatal en condiciones extremas de desnutrición y abandono.
Ante este panorama, las autoridades distritales hicieron un llamado urgente a la ciudadanía para concientizar sobre la importancia del cuidado y el respeto hacia los adultos mayores, recordando que existen canales institucionales para denunciar el abandono o solicitar acompañamiento social. Asimismo, exigieron a los familiares asumir su rol protector, recordando que la vejez requiere redes de apoyo sólidas que garanticen una vid

