Excapos fueron retirados de la conocida lista Clinton, pero el expresidente de Colombia seguirá vinculado a ella.
El 7 de octubre se conoció que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac) retiró de su lista, conocida mundialmente como Lista Clinton, a más de 70 individuos y personas colombianas que durante años estuvieron señalados de tener vínculos con estructuras criminales de narcotráfico y lavado de activos.
En la lista de 73 personas, que incluye 114 registros por la inclusión de alias y nombres alternativos, sorprende que no esté el expresidente Gustavo Petro, su exesposa Verónica Alcocer, su hijo Nicolás Petro Burgos ni el exministro del interior Armando Benedetti.
Tanto el exmandatario como las demás personas nombradas seguirán apareciendo en los registros de la Ofac como posibles vinculados a procesos de lavado de activos. Cabe recordar que la inclusión de los mismos en la Lista Clinton se registró el 24 de octubre de 2025.
De acuerdo con el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, Gustavo Petro fue sancionado por considerar que sus políticas como mandatario nacional ayudaron al crecimiento de la producción de cocaína y beneficiaron de esa forma a organizaciones narcoterroristas de la región.

Por su parte, Benedetti, Alcocer y Petro Burgos fueron incluidos porque la Ofac considera que son personas que intentaron proporcionar apoyo financiero, material o de servicio a Gustavo Petro, es decir, el papel político que tuvieron con el Gobierno nacional durante el mandato de Petro.
Entre los nombres que fueron retirados de la lista aparece el de Francisco Javier Zuluaga, conocido en el mundo criminal como alias Gordo Lindo, un narcotraficante que quedó en libertad en 2022 y al que la Procuraduría General de la Nación formuló pliego de cargos contra tres funcionarios del Inpec por presuntas irregularidades en su liberación. Este sujeto se desmovilizó junto con las AUC y en su momento cumplió con una condena de nueve años de prisión en Estados Unidos.
En cuanto a la eliminación de nombres de la lista, la Ofac informó que se trata de una actualización o modernización que cumple con las prioridades actuales para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos.


