El medio británico destacó que las cifras recientes demuestran que en Colombia se produce más cocaína que en el auge de Pablo Escobar y el cartel de Cali.
El 13 de octubre, The Guardian publicó una investigación en la que se habla de cómo funciona el tráfico de cocaína hacia Europa en la actualidad y la relación que tienen las estructuras armadas y delincuenciales para que esto se concrete.
De acuerdo con el medio británico, carteles de Colombia, Brasil, Ecuador, Venezuela, México y Estados Unidos son claves para que el narcótico llegue a 12 países europeos y que en los últimos 10 años se registre un aumento de más de 400% en la cantidad de cocaína que ha sido incautada en este continente.
Entre las estructuras mencionadas están el ELN y las disidencias de las Farc, además de grupos armados como el cartel de Sinaloa, el cartel de Jalisco Nueva Generación, el Comando Vermelho, el Tren de Aragua y las pandillas de El Salvador que tienen presencia en Estados Unidos, entre ellas Barrio 18 y MS-13.
De acuerdo con el informe, estas organizaciones han consolidado su presencia en España, Portugal, Países Bajos, Bélgica y Francia; además, tendrían ingerencia de alguna forma en Alemania, Rumanía, Croacia y Eslovaquia.

Al respecto, el politólogo Daniel Brombacher afirmó que se está registrando algo nuevo con las estructuras criminales de Latinoamérica, que se han consolidado en Europa sin tener una infraestructura preexistente.
«Este fenómeno ya no se limita a los países de entrada tradicionales. Recientes operaciones policiales han descubierto laboratorios de metanfetamina dirigidos por mexicanos en el sur de Francia, el noreste de Polonia y Brandeburgo, al sur de Berlín. También están apareciendo grupos latinoamericanos en Rumania y Bulgaria, a lo largo de la ruta de los Balcanes», indicó el experto.
The Guardian resalta que la presencia de estructuras colombianas en la región no es algo novedoso, sino que Europa tuvo que combatir con algo similar en los 80 durante la ampliación de los carteles de Medellín y Cali, que se consolidaron en Galicia, España, para mover la droga a otras zonas del continente.
A diferencia de lo registrado en esa época, actualmente la producción de cocaína se ha cuadruplicado y ha alcanzado un récord de más de 4.000 toneladas, y resaltan que actualmente en Colombia se produce más cocaína que durante el auge de Pablo Escobar.
El Informe Mundial sobre las Drogas 2026 reveló que la producción global de cocaína alcanzó entre 3.800 y 4.700 toneladas en 2024, cuadruplicando la cifra de 2014. Sudamérica se mantiene como principal centro de producción, registrando un récord de 385.000 hectáreas de cultivo de coca. Paralelamente, Europol reportó que 149 de las 731 redes criminales operativas en Europa tienen vínculos con organizaciones latinoamericanas, de las cuales 67 cuentan con miembros y 22 están compuestas mayoritariamente por latinoamericanos.


