Sigue la polémica por la administración de Sencia en el estadio El Campín y la afectación que está teniendo el deporte en Bogotá.
En diálogo con Noticias Caracol, el presidente de la Dimayor, Carlos Zuluaga, habló sobre la polémica que se registra en El Campín y todo lo relacionado con la administración de Sencia en el estadio de los bogotanos.
«Llevamos dos años de lamentaciones y disculpas, pero no se toman acciones. Desde que Sencia tomó el estadio,, hemos tenido problemas para llevar fútbol profesional. Hemos tenido muchos partidos aplazados porque se privilegian los estadios para eventos musicales que para el fútbol mismo».
Zuluaga afirmó que llevan meses tratando de exponer lo que pasa con la gramilla de El Campín, una problemática que para el dirigente deportivo no es nueva.
«Desde un comienzo se advirtió cuando ellos dijeron que iban a innovar; existe un tiempo para que pegue la gramilla. Lo digo yo porque trabajé en la cancha de Techo. Hoy tenemos un tapete, no una cancha de fútbol».
Para el presidente de la Dimayor, es inexplicable que Sencia intentara corregir las afectaciones de la gramilla y poner una nueva en tres días, lo que calificó como insostenible, basando este argumento en su experiencia trabajando en la cancha del estadio de Techo.
«Es muy poco tiempo y se depende del clima y la tierra. No tenemos iluminación nocturna; tenemos inconvenientes para tener una cancha porque estos eventos son agresivos y tiene un problema adicional, el suelo tiene hendiduras en algunas partes. Las estructuras generan un desnivel que afecta la cancha de fútbol».

Por último, Zuluaga argumentó que la decisión de aplazar un partido a falta de 15 minutos fue la «decisión menos mala» en ese momento.
«Necesita una remodelación total y tomaría mucho tiempo, pero tenemos competencia y no da para ello. Es lo único que se hace diferente al fútbol (conciertos). Tuve la oportunidad de hablar con Sencia y yo no podía ser irresponsable y que un jugador tuviera una decisión grave. Ofrecemos disculpas porque entendemos al aficionado, pero era mejor, era la decisión menos mala».
Por su parte, el concejal Leandro Castellanos, que fue uno de los primeros en denunciar el mal estado de la gramilla, habló de las irregularidades que existen en el acuerdo entre Sencia y el IDRD.
«Lo que pasó fue la crónica de una muerte anunciada, lo que nosotros anunciamos hace unos días. Ellos salieron a controvertir y decir que tenían un vínculo con una empresa, aparte de que fue en un parque del distrito. Salió el IDRD a decir que sí, pero que el vínculo era de hace dos semanas. En ese tiempo hicieron todo para que una grama pública cumpliera con la de una de alto rendimiento».
Castellanos recordó que no es la primera vez que se habla del mal estado de la gramilla de El Campín y pidió que el distrito tome cartas en el asunto.
«Eso lo han incumplido muchas veces. En febrero, el IDRD salió a decir que era inaceptable la condición de la cancha, pero nunca pasa nada. Esto es vergonzoso y debería ser un alto en el camino. La comunidad también se indigna y me hicieron los videos; me causó curiosidad y la denuncia fue realidad, al final es que sí, que era del parque La Florida».




