La Armada Nacional, en coordinación con la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación y la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA), ejecutó la Operación Poseidón en aguas de la Alta Guajira, donde logró la interceptación de una embarcación que transportaba un arsenal compuesto por 104 armas de guerra y miles de cartuchos con destino al norte del país.
El reporte oficial detalló que el cargamento decomisado por la Fuerza Pública contenía 69 fusiles, 30 pistolas, dos ametralladoras, tres lanzagranadas, 96 proveedores y 15.542 cartuchos de diferentes calibres. Durante el desarrollo del procedimiento en altamar, las autoridades procedieron a la captura de cinco personas encargadas de la logística del traslado, además de incautar 6.960 dólares y 23.569 lempiras hondureñas en efectivo.
De acuerdo con las investigaciones de inteligencia militar y policial, el cargamento bélico estaba destinado a abastecer a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, estructura armada con presencia delictiva en los departamentos de Magdalena, Cesar y La Guajira. Las autoridades señalaron que la pérdida de este material bélico neutraliza las capacidades operativas de la organización en la región del Caribe.

Frente a los resultados de la operación, el presidente de la República, Abelardo de la Espriella, ofreció un balance oficial desde la ciudad de Santa Marta sobre el alcance del operativo y el despliegue de las fuerzas del Estado en la zona fronteriza. Durante su intervención, el jefe de Estado afirmó: «Esta incautación afecta directamente la capacidad de combate de esos narcoterroristas, de esos bandidos, afecta la logística y, por supuesto, el fortalecimiento armado».
Asimismo, el mandatario nacional dirigió un pronunciamiento público hacia los integrantes de la estructura armada ilegal y enfatizó la continuidad de las operaciones militares en el norte del territorio. En sus declaraciones, el presidente puntualizó: «No importa cuántas armas tengan, los vamos a acabar como la plaga que son», agregando que las unidades del Ejército y la Armada mantendrán la presión operativa para restablecer el orden institucional.

