Durante este viernes 25 de septiembre, el presidente Abelardo de la Espriella condenó el ataque perpetrado contra una patrulla en el municipio de Ábrego, Norte de Santander, y en el cual fueron asesinados dos uniformados.
Al respecto, el primer mandatario responsabilizó al ELN de este hecho donde fueron atacados Brian Estiven Lizarazo Torres y César Augusto Rodríguez Nieves, auxiliar e intendente, respectivamente, y envió una fuerte advertencia a ese grupo armado que tiene amplia presencia en zonas de este departamento como el Catatumbo y en la frontera con Venezuela.
«En la zona tienen presencia los frentes Camilo Torres y Carlos Armando Cacua Guerrero del grupo narcoterrorista ELN. He ordenado identificar y capturar a los responsables. Les voy a cobrar cada gota de sangre de nuestros héroes y del pueblo colombiano», enfatizó el jefe de Estado.

Este hecho violento, así como la respuesta del presidente, se suma a la escalada violenta en Santa Marta por cuenta del paro armado efectuado por las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, y la respuesta estatal mediante la militarización de la capital, incluyendo sitios turísticos y de comercio.


